Lo Sano del IV Informe

FOTO LDFA TELEVISA

Dr. Luis David Fernández Araya

Desde cualquier óptica el cambio en la forma del informe presidencial viene a bien para este país y hacerlo frente a las y los jóvenes no sólo es necesario sino oportuno.

Para algunos sectores esto es una afrenta, les significa un desplazamiento porque históricamente habían sido invitados y considerados, era todo jaloneo para saber quién asistía, como una señal de cercanía con el Presidente en turno.

Esta nueva forma no significa que se esté dejando de rendir cuentas frente al Congreso, a la nación, sólo se está rescatando y tomando en cuenta a un sector relevante como es el de los jóvenes. Pero tampoco tiene que ser sinónimo de un día de campo, es decir, no por ser jóvenes podemos pensar que no estarán a la altura de los temas nacionales, pensar así es desacreditarlos.

La rendición de cuentas continúa, el Congreso o cualquier sector tendrá acceso a los resultados informados, sin embargo sólo alguien sesgado podría señalar que pasar de un ritual tlatoánico a un ejercicio frente a 300 jóvenes es incorrecto; por el contrario, el formato propuesto es un mensaje de que en este país no sólo se gobierna para los poderes fácticos, sino donde los jóvenes importan, donde se les está reconociendo como esa voz cierta y fuerte, que también le entran al debate, que también opinan, que también está interesados en los temas nacionales y que traen propuestas.

Hace no muchos días un periódico de circulación nacional publicó una encuesta sobre los temas que les interesan a los jóvenes en los que resaltaba que la política no era uno de ellos, me permito disentir de estos resultados porque la realidad nos ha mostrado que las y los jóvenes son cada vez más participativos, más informados y más críticos (cierto, hoy se cuentan con más herramientas de comunicación).

No está mal dejar un lado la pompa y ceremonia a la que se nos tenía acostumbrados, porque si bien el informe venía siendo ese acto alrededor de la figura presidencial y con excesos como el culto a la personalidad, con este nuevo formato se logra superar lo que hace 10 años Felipe Calderón hizo exclusivamente como una decisión política para no pararse frente al Congreso, para pasar ahora a un formato donde lo que importa no es la figura presidencial sino los jóvenes, donde serán ellos y ellas quienes harán las preguntas, donde les toca ser los protagonistas del informe.

Doctor en Finanzas Públicas. Funcionario Federal. Profesor -Investigador y Columnista

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