
*Dr. Luis David Fernández Araya
El congreso de Tamaulipas se equivocó. Con la aprobación que hizo sobre castigar los “memes” con 2 y 6 años de prisión a quien los genere en contra de un servidor público o institución. Hemos visto dentro de la historia de algunos congresos propuestas ridículas, pero recordemos que lo visto hace 4 días en aquella entidad rebasa con mucho a otras ideas. Sin embargo, el tema de castigar penalmente a los memes no es nuevo, tiene antecedentes desde 2016.
Cuando se es profundamente mediocre para resolver los problemas que más nos atañen prefieres pelearte y castigar al mensajero, cuando pretendes distraer la atención con temas menores, optas por el camino del ridículo público, cuando el político es reducido en miras opta por pegarle al mensajero y no hacer nada para cambiar el mensaje.
Por supuesto que habrá una ola de amparos en contra de estas reformas, por supuesto que habrá más memes en Tamaulipas mostrando a políticos más interesados en su imagen que en hacer valer la libertad de expresión y pensamiento. Es probable que haya un veto o una revisión de parte de diputados y diputadas con algo vergüenza, sin embargo el hecho está ahí y ensombrece más la labor del político.
Nos es la primera vez que vemos esta clase de temas siendo propuestos, existen antecedentes en Sonora, en San Luis Potosí, es decir, no es exclusivo de Tamaulipas, nos habla de algo más profundo: la intolerancia a ser criticado. Si algo sabe un verdadero político es aprender a vivir bajo el examen público, es parte de la naturaleza de su trabajo, más aún en tiempos de mayores tecnologías y más información. Cuando se tiene capacidad de reírse de uno mismo nos aceptamos como parte de un mundo diversos y con propensión a equivocarnos, que vivir en sociedad nos implica estar sujetos a la crítica, a que el otro no esté de acuerdo con nosotros, donde pensar diferente abona al debate sobre los temas públicos, donde las redes sociales ponen su parte en diversidad de ideas y que nos ayudan a garantizar la libertad de expresión.
Por ello lo que estamos viendo nos tiene que llamar la atención de todos, máxime en los lamentables tiempos que estamos viviendo en contra de los periodistas, donde se están cerrando diarios por los niveles de inseguridad. Y todavía cierta clase política se pregunta por qué existe un desprestigio hacía ellos, sólo hay que voltear a ver las absurdas aprobaciones como en Tamaulipas y sopesarlas con el nivel de inseguridad en ese estado.
*Economista Doctorado en Finanzas Publicas. Director de los Talleres Gráficos de la Nación. Tesorero Municipal de Tlalnepantla y Huixquilucan, Certificado por el Instituto Hacendario del Gobierno del Estado de México. Diputado Federal en la LVI legislatura.
twitter: @luisdavfer