Grupo Egmont, la herramienta internacional PLD/FT que México necesita potenciar

Después de años dedicados al estudio y análisis de la prevención del lavado de dinero, sigo convencido de una verdad sencilla pero contundente, el dinero ilícito no respeta fronteras, y México, por su posición geográfica y su dinámica económica, lo sabe mejor que muchos otros países.

En este contexto, el Grupo Egmont de Unidades de Inteligencia Financiera representa una de las herramientas más valiosas con las que contamos. Fundado en 1995 en el Palacio Egmont-Arenberg de Bruselas, hoy agrupa a más de 180 Unidades de Inteligencia Financiera alrededor del mundo. Su gran aportación es permitir el intercambio rápido y seguro de inteligencia financiera entre países, a través de su plataforma confidencial Egmont Secure Web.

En julio de 2025, durante su Plenario anual en Luxemburgo, el Grupo Egmont celebró sus 30 años de existencia. Más de 550 delegados debatieron sobre cómo reforzar la autonomía operativa de las UIF y mejorar la cooperación internacional frente a nuevas amenazas como los criptoactivos, el lavado a través del comercio y los esquemas de financiamiento del crimen organizado. Se firmaron decenas de nuevos acuerdos y se insistió en un punto clave: las Unidades de Inteligencia Financiera deben operar con independencia real para ser efectivas.

Para México, este tema no es teórico, es estratégico. Nuestra Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público es miembro activo del Grupo Egmont desde hace varios años. Gracias a esta red, la UIF mexicana ha podido solicitar y recibir información valiosa de contrapartes en Estados Unidos, Colombia, España, Panamá y muchos otros países. Esa inteligencia compartida ha sido clave en varias investigaciones de alto impacto contra el narcotráfico, la corrupción y el lavado de activos.

Sin embargo, también soy consciente de los retos que enfrentamos en casa. Aunque hemos avanzado en la cantidad y calidad de reportes de operaciones sospechosas, todavía existe margen importante para mejorar la autonomía operativa de nuestra UIF, su capacidad tecnológica y la rapidez con la que la inteligencia financiera se convierte en acciones concretas por parte de las autoridades competentes. Cuando la UIF opera con mayor independencia y recursos adecuados, toda la red Egmont se fortalece y México gana capacidad real para enfrentar al crimen financiero transnacional.

Un ejemplo claro del valor de esta cooperación es el Best Egmont Case Award 2025, que ganó el AMLC de Filipinas por su trabajo contra operadores de juego offshore. Casos como ese nos recuerdan que, cuando las unidades colaboran de forma efectiva, se logran resultados tangibles como el congelamiento de cuentas, el desmantelamiento de redes y el apoyo sólido a las carpetas de investigación penal.

Hoy México enfrenta amenazas que evolucionan más rápido que nuestras instituciones, el uso de criptomonedas para mover recursos ilícitos, el lavado mediante importaciones y exportaciones ficticias, y la infiltración de capital sucio en sectores legales de la economía. Frente a esto, el Grupo Egmont no es una solución mágica, pero sí es el espacio donde podemos aprender de las mejores prácticas internacionales y construir confianza mutua con otras naciones.

Como especialista que ha seguido de cerca la evolución del Egmont, celebro sus 30 años y el rol que ha jugado en fortalecer la inteligencia financiera global. Pero también creo firmemente que México debe invertir más en su propia UIF, necesita mayor autonomía, mejor tecnología, más personal especializado y una vinculación más fluida con Ministerio Público y Policía. Solo así podremos aprovechar al máximo el potencial que ofrece esta red internacional.

Al final del día, el crimen organizado entiende perfectamente que el dinero fluye sin pasaporte. Nosotros también debemos entenderlo con la misma claridad. El Grupo Egmont nos brinda la herramienta. Ahora depende de México usarla con inteligencia, seriedad y, sobre todo, con la autonomía y los recursos que una nación como la nuestra merece y necesita.

Dr. Luis David Fernández Araya

Especialista en Inteligencia Financiera con más de 25 años de experiencia operativa y directiva en el Estado Mexicano. Experto en prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo (PLD/FT – AML/CFT), fiscalización superior, control interno bajo estándares COSO-INTOSAI, auditoría forense, evaluación de riesgos (Enterprise Risk Management – Enfoque Basado en Riesgos – EBR), seguridad documental y análisis patrimonial. Amplia experiencia interinstitucional con la UIF, SHCP, ASF, FGR, SEGOB y órganos de seguridad. Capacidad comprobada para integrar expedientes técnicos-probatorios en materia de corrupción.

Deja un comentario