
México enfrenta un momento crucial para el futuro de la fiscalización superior. La complejidad creciente del gasto público, la expansión de los programas sociales y la exigencia ciudadana por instituciones más sólidas hacen imprescindible replantear cómo supervisamos los recursos públicos.
Con más de 30 años de experiencia en administración pública, fiscalización y control interno, así como en la prevención del uso indebido de recursos, sostengo que el país necesita un modelo fiscalizador más técnico, moderno y, sobre todo, preventivo.
En este escenario, el liderazgo del diputado Javier Herrera Borunda en la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha sido clave. Su gestión ha ordenado procesos, elevado la calidad del diálogo técnico y fortalecido el seguimiento a las observaciones. Así, la fiscalización puede dejar de ser un ejercicio retrospectivo para convertirse en una herramienta que mejore la gestión pública en tiempo real.
Hacia una fiscalización que prevenga, no solo revise puesto que por décadas, la fiscalización mexicana ha operado con herramientas que solo revisan el pasado: analizamos ejercicios ya concluidos, detectamos desviaciones y promovemos responsabilidades después de que el daño ocurrió. Aunque necesario, ese modelo ya no basta.
La magnitud del gasto y la rapidez con que se ejecutan los programas exigen que la ASF pueda anticipar riesgos y evitar irregularidades antes de que se concreten. México debe avanzar hacia una fiscalización preventiva, basada en análisis de datos, monitoreo temprano y tecnologías avanzadas.
Hoy existen herramientas para identificar patrones riesgosos en contratos, detectar posibles simulaciones, comparar precios en tiempo real y alertar sobre sobrecostos antes de que se ejerzan presupuestos. La inteligencia artificial no debe usarse solo para revisar errores pasados; su verdadero valor está en prevenir daños. En ello coincido plenamente con el impulso que el diputado Herrera Borunda ha dado para que la ASF adopte modelos predictivos y análisis sofisticados.
Un liderazgo que impulsa capacidades técnicas
El diputado Herrera Borunda ha orientado la Comisión hacia la modernización de la fiscalización. Bajo su dirección, se han estandarizado criterios y metodologías de auditoría, actualizado procesos internos, exigido mayor rigor en la información solicitada, incorporado tecnologías emergentes y profesionalizado al personal auditor con énfasis en análisis avanzado.
Todo ello tiene un objetivo claro, una ASF más sólida, autónoma y equipada para enfrentar los retos actuales, una fiscalización que fortalezca al Estado, no se trata solo de revisar cuentas o señalar incumplimientos, sino de construir un sistema que fortalezca al Estado mexicano, mejore el desempeño institucional y garantice que cada peso público se use correctamente.
Esto requiere una ASF capaz, moderna y con impacto real en la gestión gubernamental.
México necesita una fiscalización con visión de futuro, que utilice tecnología para anticipar riesgos, con metodologías estandarizadas y una operación de total transparencia técnica. Basado en mi experiencia en control y la Comisión de Vigilancia, afirmo que este es el camino correcto.
México merece una fiscalización que no solo observe, sino que prevenga; que no solo registre, sino que corrija; que no solo revise, sino que proteja activamente el patrimonio nacional. Con los avances impulsados desde la Comisión que encabeza el diputado Javier Herrera Borunda, ya se dan pasos firmes para lograrlo.
Dr. Luis David Fernández Araya