Crisis de Seguridad Mundial

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Barcelona, Finlandia, Cambrils, Bruselas, son lugares que en los últimos días han sido noticia por los ataques terroristas por parte de fanáticos de, al parecer, la organización Yihadista, cuyos actos terroristas han cimbrado al mundo de una forma poco vista a la que no nos acostumbraremos nunca.

Son actos que provienen de un argumento religioso que radica en que ellos son los creyentes reales, que las otras religiones quieren destruirlos y se les adelantan asesinando igual a musulmanes y no musulmanes; todo bajo la interpretación extremista de la rama sunita del islam en particular los versos del Corán, que traducidos señalan algo relacionado con “golpear la cabeza” de los no creyentes.

Este pasado golpe al corazón de Barcelona debe dolernos a todos, porque no solo le pega a España, no solo le pega a Barcelona, no solo ofende a Europa, ofende al mundo y debe convocar ha llamado mundial, porque a nadie, de ninguna religión en el mundo, salvo alguna clase de desorden mental, le gustaría ver a un familiar en el suelo herido por algún atentado, a nadie.

No solo le pega a una España que pasó alrededor de 20 años luchando contra el grupo terrorista y cuya historia negra aún se logra sentir en sus calles, donde España aún huele a algo de tristeza que deriva de aquellos años. Nos duele España, nos duele Europa, duele el mundo que no necesariamente es perfecto, pero donde debimos, al menos, haber superado desde hace años a la muerte como instrumento de terror y manifestación, en cualquier de sus formas.

El mundo en general tiene varios debates presentes, el lento crecimiento económico global, la crisis migratoria, las crisis de hambrunas, la crisis ambiental, las amenazas de ataques entre países, el narcotráfico mundial, líderes mesiánicos y populistas que dicen tener la solución sostenida en un puñado de discursos, pero la más grave, la crisis de seguridad creada por aquellos otros que a través del engaño mental e ideológico hacen creer que son dueños absolutos de la bendición suprema, que ellos y nada más ellos tienen derecho a cimbrar el mundo, aun cuando detrás de cualquier argumento existan cuestiones económicas como razones de fondo.

Estemos de acuerdo con la diversidad de ideas y creencias, aceptemos al que el que piensa diferente, pugnemos por un mundo diverso como principio de la tolerancia, debatamos con el otro, con el de enfrente si es que no estamos de acuerdo, pero alimentemos el argumento, las ideas, defendámoslas, pero acabemos de una vez por todas con el mecanismo del terrorismo.

Dr. Luis David Fernández Araya

*El Autor es Economista Doctorado en Finanzas, Profesor Investigador de Varias Instituciones Públicas, Privadas y Funcionario Público.

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A Diez Años de la Crisis

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Se han cumplido diez años de la última gran crisis financiera mundial, con origen en el sistema inmobiliario de los Estados Unidos, cuya burbuja no soportó más y en su explosión tuvo alcances globales y cuyas consecuencias aún están vigentes en algunos países.

Esta crisis venía presentando signos en el mercado inmobiliario –a más de uno le generaba duda que se dieran créditos para casas a personas con mal historial crediticio o bien se dieran casas sin necesidad de mayor investigación- y sin embargo nadie hizo nada, solo algunos cuantos fueron los especialistas que le dieron una lectura adecuada –tal como se plantea en la película The Big Short, donde se explica cómo la información y el olfato de unos pocos los convirtió en millonarios especulando con esta burbuja financiera-.

La reacción por parte del gobierno de los Estados Unidos fue a través de medidas a favor de los bancos, inversores, no así a los compradores, ni a las empresas, ni a quienes perdieron sus empleos.
Mucho del enojo de esta clase fue retomado y politizado en las elecciones pasadas.

Aunque hoy se tienen mayores controles internacionales sobre los mercados globales, mayores reguladores, la economía mundial creciendo, lo que no significa que debemos caer en escenarios optimistas, y sí, realizar lecturas adecuadas al escenario financiero internacional.

Lo anterior, porque tiene varios efectos como se ha visto, con independencia de los daños directos en los bolsillos de los ciudadanos tiene otra consecuencia que poco se ha valorado, me refiero a los efectos políticos, porque al no haber tenido las medidas y lectura adecuadas y haber prevenido la crisis financiera esto generó que la clase política tomará como base del discurso de su propuesta a esto, es decir, haciendo un uso político de un problema financiero, usando el hartazgo de la gente como botín político.

Claro, a pocos sorprenden los resultados que estamos presenciando en el país vecino con el correspondiente efecto en el nuestro, pero no debemos de tratar con desdén las declaraciones que desde allá se hagan o las medidas que se tomen, como es el próximo trabajo de renegociación del TLC, donde México cuenta con argumentos y elementos para sentarse en la mesa y con un lenguaje directo defender las bondades del TLC.

Porque si algo nos arroja de experiencia la crisis financiera de hace 10 años, es que estamos en un mundo que debe ser cada vez más monitoreado, que cualquier decisión que se tome puede traer consecuencias de todo tipo, particularmente políticas y esta es una oportuna reflexión en México dado el próximo proceso electoral que se avecina en 2018.

 

Dr. Luis David Fernández Araya

*El Autor es Economista Doctorado en Finanzas, Profesor Investigador de Varias Instituciones Públicas, Privadas y Funcionario Público.

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El Lenguaje de la Corrupción

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Aun cuando se tiene pendiente el nombramiento del Fiscal Anticorrupción para el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) hoy es una realidad, lo que hace años era una propuesta ya comenzó su marcha. Aun cuando muchas entidades del país, arrastran el pendiente de la armonización de sus leyes locales con las del SNA, en otros estados ya se han dado los pasos para que el sistema sea una realidad. Lo que no se puede negar es la complejidad que este representará en su conjunto, en cuanto a su aplicación en los tres órdenes de gobierno, pero que nadie se sorprenda, así es el inicio de cualquier esfuerzo institucional, máxime aquellos que requieren, consenso, recursos, voluntades, acuerdos, esquemas de actuación y sobre todo etapas de madurez que son parte implícita de cualquier política o esfuerzo público.

Miente quien argumenta que el SNA no servirá, miente y politiza quien usa este diseño de coordinación como botín mediático para posicionarse, miente quien lo da por muerto antes de su puesta en marcha. Porque apostarle a su fracaso es también apostarle a la corrupción, porque no le conviene un esquema institucional donde lo público y privado cuenten con más candados, más vigilancia, mayor transparencia y en su caso, castigos ejemplares. Sin embargo, una de las tareas relevantes del SNA pasa por la cultura que el lenguaje de la corrupción nos ha heredado, que a veces parece tan nuestro, tan cotidiano. En arena del día a día es “normal” escuchar frases que esconden un problema mayúsculo:

“Ese gobernador robó, pero repartió”. O la otra desafortunada y famosa “sí robé pero poquito”, que hasta se vuelve graciosa en el imaginario común, pero sin detenernos a pensar lo mucho que pesa sobre nuestra realidad.

Hoy los avances en materia de transparencia, rendición de cuentas, declaraciones de conflicto o no de intereses por parte de los servidores públicos y privados, la propia Ley General de Responsabilidad Administrativa cuyos alcances no solo se limitan a la actuación de los responsable de un uso eficiente y eficaz de los recursos públicos, sino con alcances a los particulares, nos demuestran que la estructura institucional va por buen camino, que no es suficiente pero sí necesaria.

No obstante, esta plataforma institucional debe pasar por un esfuerzo que se conjunta con el apartado educativo y no es más que incluir desde la educación básica una cultura permanente de anticorrupción, que erradique de nuestro lenguaje frases que lleven implícita la aceptación de que la nuestra es una sociedad corrupta, esto es un paso que debe ir acompañado de todo el esfuerzo institucional del SNA, porque a la corrupción se le atiende con varios instrumentos públicos, desde varios flancos y uno de ellos es el educativo, aquel que permita erradicar su lenguaje.

 

Dr. Luis David Fernández Araya

*El Autor es Economista Doctorado en Finanzas, Profesor Investigador de Varias Instituciones Públicas, Privadas y Funcionario Público.

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Disciplina Financiera

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El sector público, después de 9 años presentó superávit en las finanzas públicas en el primer semestre de 2017, lo que responde a los ajustes del gasto e ingresos que no estaban presupuestados, así como a los ingresos remanentes del Banco de México. Pero la pregunta que se deriva para muchos mexicanos es, ¿de qué nos sirve dicho saldo positivo?

Un gran reto siempre de la economía y de las finanzas públicas radica en traducir el lenguaje técnico a uno más accesible, con esto no digo que no se deba reconocer los avances de la ciencia económica en su vertiente de finanzas, en su aporte a la sociedad con diversas categorías y técnicas que permitan lograr lo que hoy estamos viendo desde 2008, donde después de la crisis financiera mundial no alcanzábamos un superávit en las finanzas.

Sin duda, se está en el camino correcto de la meta planteada de consolidación fiscal, previsto en el programa económico del presente año, lo que podrá traducirse en menor nivel de deuda que busca la disciplina financiera. Todo esto, sin mayores matices proviene de un gran trabajo realizado por la Secretaría de Hacienda en combinación de varios esfuerzos de diversas dependencias y sectores.

Pero decíamos en un principio que de nada valdrá sino se esto no se lleva a un lenguaje accesible para la población y el mejor terreno para que así sea es que la sociedad lo perciba a través de elementos palpables, esto es, que el gobierno de cualquier orden trabaje en la capacidad de gasto, que este sea eficiente, eficaz con los objetivos planteados, que se cumplan.

Porque de nada servirá si no acompañamos a la disciplina financiera, a la consolidación fiscal, a la reducción de deuda con una mejoría en el gasto, donde la transparencia y rendición de cuentas pasen de ser una moda administrativa y se conviertan en una realidad permanente. Donde la población corrobore que el gasto en educación, seguridad, programas sociales, alcanza lo propuesto, donde más allá de tecnicismos financieros se entienda que la mejor forma de decirle a un ciudadano que todo eso que se llama disciplina financiera juega a su favor, se traduce en logros materiales que tanta falta hacen. Que se logran convertir en pisos firmes para la población, en acceso a la educación, que se convierte en más salud, en mejores servicios, en más seguridad, en mayores oportunidades de empleos, en mayor credibilidad en la labor pública, en mejores servidores públicos, en mejores condiciones de vida en general.

A eso me refiero cuando digo que la disciplina financiera debe traducirse en lenguaje accesible para todos y no hay mejor forma de expresarlo que el de los hechos, que el de los logros a favor de aquella parte de la población que históricamente no solo no tiene acceso a los términos técnico financieros, sino que no logra ver convertido todos estos avances en realidades. Sin dejar de reconocer el paso positivo en lo financiero es tiempo de bajarlo a los hecho.

 

*Dr Luis David Fernández Araya

 

Responsabilidad, el caso de la tasa de interés

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Parte de la ciencia económica siempre ha tenido el reto permanente de pasar de un lenguaje técnico a uno accesible para economistas y no economistas, cuya responsabilidad pasa por el papel de las autoridades de hacer que todos entendamos las posibles consecuencias para México del aumento de las tasas de interés del país vecino del norte.

La relevancia de darle seguimiento al comportamiento de la tasa de interés en los Estados Unidos, es no sólo por un asunto de competitividad con la propia tasa mexicana, es relevante porque tiene una relación directa con el precio del dinero o de cualquier crédito, y por ende, implicaciones en el bolsillo de las personas.

Durante el desarrollo de la presente opinión no se sabía con certeza si las tasas de interés se incrementarían y en qué medida, pero en caso de que sí suceda –según los especialistas, existe un 95% de probabilidad de que esto pase- debemos de tener en cuenta la serie de recomendaciones mínimas que implica, tal como evitar las deudas superfluas y en caso de ser necesario que sean con tasas fijas, evitando las de naturaleza variable; evaluar de manera seria la posibilidad de deudas de bienes duraderos; razonar en todos los sentidos sobre consumos innecesarios o la posible presión que tenga el tipo de cambio de la moneda mexicana frente al dólar, entre otras.

La tasa de referencia en el mundo es la de los Estados Unidos, de ahí su relevancia como referente para la adquisición de créditos o la realización de inversiones. La responsabilidad de contar con información oportuna y accesible también le corresponde al Estado con apoyo de los medios de comunicación, es decir, tiene que ver con la educación financiera básica, tan necesaria en un mundo cada vez más interrelacionado, pero que además sea asequible para el ama de casa, para el obrero, diferenciar cuál es la parte útil dentro de su relevante universo, si logramos explicarlo desde el día a día, desde la cotidianidad de una madre encargada de su hogar, entonces estamos hablando con responsabilidad.

Si al momento de publicarse la presente opinión ya se incrementó la tasa de interés, las autoridades monetarias deberán de realizar una campaña seria de información y riesgos, a fin de evitar en lo posible los escenarios especulativos o la desinformación de la ciudadanía, porque hablar del mercado de deuda, de capitales y de bonos de manera clara, también es su responsabilidad.

Hemos visto que cuando al mercado le conviene verdaderos despliegues de información para promover una marca o un evento, a veces bajo el sensible mercado del dolor -véase el caso del Teletón- que con sus ventajas y críticas, presenciamos un verdadero esfuerzo de comunicación, de responsabilidad frente a todos.

A eso nos referimos cuando hablamos de autoridades responsables, comprometidas con la información, ante un mundo económico convulsionado, lo menos que debemos esperar es que nos explicaran a todas y todos los riesgos de estos tiempos de cambios económicos y en su caso, las áreas de oportunidad.

 

*Dr. Luis David Fernández Araya

*El autor es Economista doctorado en finanzas públicas, es profesor investigador de varias universidades tanto públicas como privadas. Ex Diputado en la LVI Legislatura Federal y actualmente es funcionario Público en el Gobierno Federal de México.

 

 

Fox en Venezuela

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¿En qué se equivoca Vicente Fox al visitar Venezuela? ¿En qué se equivoca al hacerlo en medio de una consulta popular respecto de la Asamblea Constituyente que pretende modificar la actual constitución y otorgar poderes casi absolutos al gobierno de aquel país? 

¿Se equivoca cuando se pronuncia sobre la realidad de aquel país? ¿Tiene razón Fox cuando compara a ese ejercicio de consulta popular con las elecciones del 2000 en México? ¿Es una referente de la vida pública y ética de este país Fox como para ir a dar clases de democracia en Venezuela? ¿No se muerde la lengua Fox cuando crítica a aquellos que proponen soluciones mágicas? ¿No fue él, Fox quien propuso acabar con el problema zapatista en 15 minutos? ¿No fue él quien prometió que nuestra economía creciera al orden del 7% anual?

Por eso hoy hay más preguntas de las habituales, donde lo único claro es que en política una cosa es la campaña electoral, otra el candidato, otra la capacidad de gobernar, otra el andamiaje de comunicación política, aquel que usó Fox en el 2000 para hacerse de una imagen de ranchero bravucón, con botas y bigote, como sinónimo de capacidad de gobierno.

Sin embargo, la realidad nos alcanzó y hoy nos muestra al hombre que llevó 6 años las riendas de este país, donde bajo la sombra de su esposa tomó las decisiones de una nación. Para muchos quienes votamos en aquel no lejano año 2000, parece una broma de mal gusto que dicho personaje haya ganado a fuerza de una estrategia más de mercadotecnia, que de hartazgo de la población por el partido político gobernante, seguro estoy que a la distancia para quienes sí votaron por él, en el fondo les genera cierto escozor.

En el 2018, debemos estar atentos al hombre o mujer y a su proyecto. Si es que algo hemos aprendido.

¿A poco no, a la distancia Fox nos parece hasta simpático? Porque hoy, si le decimos a cualquier nacido en el año 2000 que ese personaje gobernó México les provocaríamos una sonrisa, pero también le estaríamos enviando el mensaje equivocado de que en México todo es posible. Y sí, todo es posible en la medida que la sociedad se informe más, porque si no vamos a seguir permitiendo ver a la práctica política como sinónimo de mofa, donde hasta un exfutbolista puede llegar a gobernar, no importa que no entienda de administración pública, no importa sino sabe diferenciar lo que es el buen gobierno, el gobierno electrónico, qué es una política pública, cómo debe implementarse, etc.

Por eso es que Fox se equivoca al pronunciarse en aquel país, no porque no tenga razón en los riesgos del populismo, sino porque personajes como él son quienes también sin ser populistas han basado su plataforma en soluciones mágicas, aun cuando ya hayan tenido 6 años de oportunidad.

  

Dr. Luis David Fernández Araya

*El Autor es Economista Doctorado en Finanzas, Profesor Investigador de Varias Instituciones Públicas, Privadas y Funcionario Público.

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La política social mexicana

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Si observamos los cambios que ha presentado el diseño institucional en México sobre política social se aprecia que han existido avances. Antes del PRONASOL conocido como Solidaridad, existieron esfuerzos como el COPLAMAR (Coordinación Nacional del Plan Nacional de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados) o el SAM (Sistema Alimentario Mexicano), mismos que en un inicio se dirigían en su mayoría a los sectores rurales e indígenas. Con la llegada de Solidaridad se incluyó un elemento novedoso como fue la participación social, hasta llegar a la actual propuesta conocida como PROSPERA, en la que se incluyeron aspectos relacionados con el fomento productivo, generación de ingresos, bienestar económico, inclusión financiera y laboral, educación, alimentación y salud para población en condiciones de pobreza extrema, bajo esquemas de corresponsabilidad.

Hemos pasado de una visión unidimensional a una multidimensional para explicar los problemas sociales como es la pobreza en sus múltiples manifestaciones, contamos con esfuerzos institucionales a fin de atender los principales problemas en nuestro país como es el hambre. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos del Estado y el reconocimiento de éste ante los problemas sociales seguimos teniendo una gran deuda con la población que menos tiene, seguimos presentando brechas que parecen infranqueables de desigualdad y distribución de la riqueza.

Pero no es tarea sencilla que se pueda solucionar con una norma o destinando presupuesto, no solo se trata de buena voluntad y sensibilidad, se debe partir de estudios serios y científicos que permitan acercarnos a la definición del problema, poner en marcha la política y evaluarla permanentemente y en su caso, redireccionarla.

Pero entrarle a los complejos problemas sociales pasa necesariamente por una análisis de peso, entre los que se debe destacar cuáles son las variables que mejor explican la presencia de estos flagelos, dicho en otras palabras, si hablamos de los diferentes tipos de carencias sociales como la alimentaria, de salud, de acceso a servicios básicos de la vivienda, de acceso a la seguridad social o educación debemos decir qué factores explican mejor la presencia de cada una de estas para con ello establecer políticas sociales mejor focalizadas y que permitan atender las carencias y los diferentes grados de pobreza. Pero hacerlo significa dejar de pensar que todos los problemas sociales se solucionan con sólo destinar recursos o con generar programas que atiendan todo a la vez.

Requerimos sacrificios conscientes para atender no todos los problemas sociales de un solo momento, sino los más apremiantes y comenzar con ello de manera paulatina. Hasta el momento hemos tenido un problema de interpretación, donde la mayor carga de los programas sociales han sido con fines asistencialistas, de contención de la pobreza pero sin que se salga de dicha condición. Lo importante es romper las inercias del asistencialismo o bien, hacerlo pero de manera temporal, que permita primero nivelar el acceso a los derechos sociales y luego sacar al pobre del circulo vicioso de la pobreza de manera focalizada, comenzar por algún lado, un municipio, una comunidad que nos sirva de modelo, donde se atiendan no todos los problemas sociales sino los más relevantes, donde no sólo se acompañen de programas productivos que cambien las condiciones materiales, sino que vaya acompañado del fortalecimiento de la cultura laboral y familiar, lazo fundamental de cualquier sociedad.

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Economista doctorado en finanzas públicas. Profesor investigador y funcionario federal. México

El huracán Trump tocará Europa

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El meteoro tocará suelo Europeo en los próximos días, pero como suele suceder con los fenómenos naturales no se puede precisar con exactitud el daño que provocará a su paso por la tierra. Pronostico: ninguno, todo estará en función de qué tan preparados están para recibirlo.

El huracán Trump obliga a tomar medidas preventivas, en México ya tocó tierra y es cierto que los daños causados fueron menores a los esperados, para nuestra fortuna. Pero aún no se degrada en tormenta tropical, para usar términos propios de los especialistas.

Pero como todo fenómeno errático ahora se dirige a Europa lo que no deja de tener efectos en nuestro país, por eso la estrategia preventiva que se tome desde México es relevante, porque sin duda el mandatario estadounidense tocará el tema del muro, de la seguridad fronteriza, de la migración y continuarán sus declaraciones erráticas, con tintes bipolares, pero no como estrategia, así es él.

De ahí la importancia del papel que asuma el gobierno mexicano, donde debemos de ver una cancillería adelantada y menos protocolaria, que no demuestre desesperación por juntar a ambos mandatarios, ya sea en público o privado, y sobre todo prepararse para las declaraciones ambiguas, para posibles contradicciones como las ocurridas en su conversación pasada, donde Trump aseguró que no se hablaría del tema del muro en público para después romper el acuerdo. Será una prueba para la política internacional mexicana, una prueba de comunicación política, una prueba de mensaje preciso de que en este país no estamos a favor de dividirnos, pero también será una oportunidad para la dignidad diplomática, para la dignidad mexicana.

No se puede asegurar la categoría con la que el huracán tocará tierras europeas pero dejará estragos en nuestro país, mismos que dependerán de la calidad de la estrategia de nuestro gobierno. Porque ya se vio que así como un día puede salir a dar “una paliza” a un medio de comunicación como CNN, concibiendo a su presidencia como una pelea de lucha libre, mostrando el verdadero nivel del personaje y aplaudido por muchos de sus compatriotas, en clara apología al uso de la violencia contra el gremio periodístico. Otro día, ofende sin remordimientos la imagen de una conductora.

A pesar del pronóstico reservado del huracán que tocará tierra la otra semana es momento de que México establezca una postura digna frente al bipolar mandatario, que buscará el show, la nota corta tal como el tamaño de sus reflexiones en cuanto a los temas públicos compete, máxime aquellos relacionados con su vecino del sur. De ese tamaño es el reto de la cancillería mexicana.

 

Dr. Luis David Fernández Araya

*El Autor es Economista Doctorado en Finanzas, Profesor Investigador de Varias Instituciones Públicas, Privadas y Funcionario Público.

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El Problema No Es El Populismo

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En la mirada del premio nobel de economía 2011, Joseph E. Stiglitz una postura populista no es mala en sí misma, siempre y cuando esté dedicada a atender los problemas sociales más relevantes. Y no se equivoca, porque el populismo ha sido una repetida posición política que se ha dedicado a enumerar las carencias más relevantes, sin embargo el riesgo radica en quienes se han subido al barco de los temas que más le duelen a las sociedades y proponen medidas fuera de la realidad, es decir, el problema no es que el populismo acepte que existan lastres sociales y los enumere, el problema es el populista al creerse el moderno mesías, un ungido, un santo cuyos milagros sacarán del problema a la gente termina por confundir problemas con soluciones. Una postura populista reconoce que los modelos económicos actuales han traído desigualdades, sí, no obstante basado en elementos como el desconocimiento y un mercado electoral tan atractivo como la pobreza es que se cuelgan de dichos problemas para subirse al ring político a cambio de jugar con las necesidades sociales.

Existen problemas de orden social, unos más marcados que otros, bajo un esquema donde hay perdedores y ganadores, pero ni todo es culpa de la globalización ni del libre comercio, porque aquí juega todo, desde la corrupción, la impunidad, los esquemas de reparto de beneficio social, las amplias brechas de desigualdad hasta las herencias de políticas sociales que no terminan por sacar al pobre de su condición y que únicamente se aprovechan del enojo social.

El problema no es que se digan las cosas como son, sino que el populista repita recetas vacías y automáticas. Para el populista el pobre es la mercancía adecuada para su discurso, la desigualdad su argumento, el cierre de barreras comerciales su plataforma, se aprovecha del desconocimiento de la sociedad, una de las razones por las cuales ganó Trump fue esa, se aprovechó del enojo que provenía de la crisis nacida en su país en 2008-2009, donde mucha gente aún sigue padeciendo la cruda de esa debacle. El problema pues no es reconocer los problemas, el problema no es el populismo sino el populista.

Aquellos personajes que inventando soluciones alternativas al libre mercado a modo de fórmulas mágicas, se asemejan a magos de las políticas públicas, armados con ocurrencias, es decir, si bien el modelo de libre mercado ha generado su incontable lista de pobres, en el otro extremo encontramos a la negación de alternativas como una tercera vía. La mentira radica en que no sólo no pueden salvarnos con propuestas al aire, que se hacen fuertes frente a las carencias sociales históricas, sostenidos por los pobres, por sus esperanzas.

¿Qué pasaría si a las carencias sociales se le propusieran mecanismos para salir de esa condición y no solo nos dedicamos a postergarla? Porque la raíz de nuestra pobreza radica en la poca capacidad de preguntarnos a quién conviene que sigamos en esas condiciones de carencias permanentes.

 

Dr. Luis David Fernández Araya

*El Autor es Economista Doctorado en Finanzas, Profesor Investigador de Varias Instituciones Públicas, Privadas y Funcionario Público.

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Seguir Buscando el Consenso

 

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Dr. Luis David Fernández Araya

Cuando un Estado que acepta ser parte de cualquier organismo internacional no lo hace con aras de perder soberanía, no lo hace para entregarse a otros intereses, sino con el afán de colaboración y ánimo de entrarle en temas comunes como es el de la democracia, derechos humanos, seguridad, entre otros. Así es como nació la Organización de Estados Americanos, bajo estos principales preceptos es como sus Estados miembros firman y con ello aceptan colaborar en conjunto para el bienestar de la región. No hay más.

 

Y no hay más porque cualquier postura que atente contra estos derechos bajo cualquier argumento va contra los principios más elementales de la condición humana. Es el caso de Venezuela. Y es el caso que estamos presenciando en el desarrollo de la reunión de la OEA en Cancún, Quintana Roo, donde no existe consenso sobre la postura que debe asumir el organismo respecto de la crisis humanitaria en Venezuela, donde un bloque de países le ha pedido al gobierno de Maduro elementales correcciones: cese a la violencia, excarelación de presos políticos, evitar juzgar a los detenidos en zonas no militares y la celebración de la Asamblea Constituyente.

 

Al momento de la presente opinión en la reunión de los ministros de relaciones exteriores no existía consenso para asumir una resolución y que de no hacerlo es probable que sea llevada a la Asamblea General de la OEA y ser votada.

 

Sin embargo, la canciller Venezolana ha dicho que su país no aceptará ninguna resolución que se tome por el organismo y con el amague de abandonar la OEA. Postura que no debe sorprender cuando un gobierno tiene una crisis humanitaria, cuando la gente busca comida en los basureros, cuando el saldo de la represión es de 74 muertos en 80 días, cuando lo que se privilegia es la idea de un mesiánico, cuando para el gobierno de Maduro vale más el argumento de que todo es culpa del imperialismo que la vida de uno de sus compatriotas.

 

Señalar que Venezuela pierde soberanía con la resolución de la OEA es un tema agotado, y lo está porque estamos ante el más elemental humanitarismo a favor de cualquier pueblo, donde se debe detener de una vez por todo el sufrimiento de esta nación hermana, porque no basta que un puñado de seguidores pro Chávez hagan ruido para hacernos creer que tienen la razón.

 

Por eso el gobierno de México asumió una postura a favor del dialogo ante el tema, apostándole al auxilio de un país hermano. Cierto, nosotros tenemos nuestros propios problemas y todo mundo opina sobre ellos y lo enfrentamos, pero lo que tampoco podemos pasar por alto es que los hermanos venezolanos sean sometidos por una caterva de fanáticos y esto se puedo comprobar con la respuesta que dio la embajadora de Venezuela en México, María Lourdes Urbaneja, cuando se le preguntó en el marco de la 47 Asamblea General de la OEA en Cancún, que cómo estaba, ella respondió “Chévere”, aun cuando llevan 74 muertos.

 

Dr. Luis David Fernández Araya

*El Autor es Economista y Doctor en Finanzas, Profesor Investigador de Varias Instituciones Públicas, Privadas y Funcionario Público.

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MACRON

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Se vuelve inevitable no realizar algún comparativo entre los procesos electorales que se vivió en Francia y lo que pasa en el nuestro. Cierto, allá se desarrollaron elecciones federales y aquí estamos en la antesala de la propia, pero lo que nos deja de lección a nivel electorado es la enorme diferencia entre el proceso, el debate, las campañas y hasta la forma en la que en México decidimos el voto por alguien. Cierto, Macron es joven pero es congruente, por eso a pesar del riesgo de la llegada de Le Pen, allá ganó la razón, sin importar que será el presidente más joven de la historia, ganó el análisis, ganó el electorado.

Cosa diferente la que vivimos en México donde nuestros procesos están plagados de promesas que no importa si se cumplen, no importa el cómo sino el qué. Allá se realizaron dos rondas, sin temor a esperar un poco más para que el elector crítico tome una decisión, sin votos emocionales.

El problema es que seguimos aplaudiendo a propuestas mágicas, como aquellos que aseguran que de llegar a la presidencia se acabará la corrupción, como un acto de mera voluntad o que terminarán con la pobreza porque así lo han decidido. Francia tuvo dudas durante su elección por eso se dio una segunda vuelta, por eso su sistema lo permite, pero lo hizo sin miedo ante las propuestas de un joven como Emmanuel, estaba escuchando qué proponía, por eso votó por esta opción y no por la otra que iba en contra de la dinámica de Europa y de la propia Francia.

Viene a cuento porque entre candidatos y electorado en México seguimos con las mismas recetas, esperando el día de la elección para ver qué toca, donde los propios partidos realizan propuestas de “si te dan algo agárralo pero vota por mí”, donde lo relevante no es quién está realizando las mejores propuestas, donde el candidato o candidata que se haya dado a la tarea de estudiar y analizar la viabilidad de sus propuestas es el que menos interesa. Aquí lo que vende es lo vale, el insulto al otro, la ofensa, el trapo sucio.

Seamos francos, al electorado mexicano también nos falta mejorar nuestro papel como sujetos activos en los procesos, dejar de lado la visión “vasija”, receptora de prebendas y comenzar a exigirles más, que eleven el debate, el nivel, cierto una vía es el voto, pero no a través de la abstención, sino de una participación activa, veámonos en el espejo francés.

Dr. Luis David Fernández Araya
*El Autor es Economista Doctorado en Finanzas, Profesor Investigador de Varias Instituciones Públicas, Privadas y Funcionario Público.

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La Dificultad de Ser Presidente

 

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Ni el “Obamacare”, ni el BAT, ni el muro (al menos en el corto plazo), ni la salida del TLC, ni el gravamen a las remesas, ni los cientos de tuits han servido para afectar la confianza en y de nuestro país. No es un grito de victoria, es un balance real de lo que significa enfrentarse a la realidad en un país donde los contrapesos políticos funcionan, donde hasta las propias diferencias dentro de un partido cuentan, pesan y se quiera o no terminan por inclinar la balanza.

Los 100 días del gobierno de Donald Trump, más allá de medir el nivel de aceptación que tiene (el más bajo desde los años 70), permite medir algo más allá sobre sí su gobierno gusta o no, permite confrontar las propuestas de campaña con los hechos, es decir, lo que en éste y diversos espacios se ha dicho, existe una diferencia abismal entre prometer y gobernar.

El problema radica no en que haya prometido como parte de la estrategia de campaña, porque las campañas son eso, el espacio para generar expectativas usando las herramientas que la ley permite. El problema consiste en que él creyó y sigue creyendo todo lo que dijo, y que demuestra que no hay nadie de nivel que sea cercano para que le haga saber que no es sano gobernar con contradicciones.

Afortunadamente para los mexicanos cada una de las promesas hechas y que impactarían en nuestro país no ha tenido los resultados por él prometido, nos ha impactado, cierto, en el tipo de cambio particularmente aquel que proviene de las expectativas, sin embargo, a 100 días de distancia sólo se pueden resumir en la frase que el propio Trump acuñó: “pensé que ser presidente sería más fácil”.

Frase que huele a inocencia de quien no sabía qué implicaba gobernar, pero es ahí donde radica el riesgo, estamos ante alguien que toma decisiones conforme el humor, conforme se le ocurra, conforme sus filias y fobias.

Medir un gobierno con 100 días no son todo, pero si representan un indicio de cómo se gobierna, permiten establecer agendas futuras y nos da elementos para conocer el tipo de gobierno a ejercer. A los 100 días de trabajo parece que el único mérito a Trump es la salida del TTP y alguno que otro de los nombramientos de su gabinete, sin embargo, lo que no podemos regatearle es que es el presidente del país más poderoso, que un día sale a amenazar a Corea del Norte y al otro día le parece un privilegio reunirse con el líder norcoreano; un día señala que el muro va y la realidad presupuestal lo rebasa, que un día bombardea a su enemigo porque su hija se conmovió ante los ataques químicos, que un día puede decir que respeta a sus homólogos vecinos de México y Canadá y otro decir que es por culpa de ellos el desastre comercial que vive los Estados Unidos, que un día puede salir en una foto comiendo algo que él llama tacos y al otro día llamar delincuentes a los mexicanos.

Por eso la frase de Donald nos debe dejar claro que estamos en tiempos donde reina la incertidumbre política e impacta las máximas que establecen los teóricos de las políticas públicas, como es el tomar decisiones con la más sabia economía. Ahí está la dificultad.

Dr. Luis David Fernández Araya

*El Autor es Economista Doctorado en Finanzas, Profesor Investigador de Varias Instituciones Públicas, Privadas y Funcionario Público.

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La Lección Francesa

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*Dr. Luis David Fernández Araya

Con Francia nos une la historia, más allá de los dos conflictos bélicos que hemos tenido, el primero conocido como la “guerra de los pasteles” allá en 1838, originada bajo el pretexto de un problema con un pastelero francés de nombre Remontel y quien con apoyo del barón Deffaudis, embajador de Francia en México, señaló que algunos oficiales de Antonio López de Santa Anna, “el quince uñas” se había comido varios pasteles con un valor de 60 mil pesos y se habían ido sin pagarle. El segundo en la presidencia de Benito Juárez ante decisión de suspender los pagos de la deuda externa en 1861, y que derivó en aquella conocida batalla en Puebla donde las armas nacionales “se vistieron de gloria”.

Hoy nuestra relación está más allá de estos conflictos, nos une el debate ideológico que están desarrollando en ese país de occidente, la discusión entre la globalización y el nacionalismo. Como es sabido los resultados de la elección del pasado domingo obliga a realizar una segunda vuelta, al no obtener por parte de ninguno de los 11 candidatos más de la mitad de votos. Se volverán a ver las caras el 7 de mayo, pero esta vez sólo será entre dos candidatos, Marine Le Pen quien representa a la extrema derecha y Emmanuel Macron, un joven de 39 años que lleva consigo la bandera liberal.

Ambos son polos opuestos, Le Pen propone entre otras cosas políticas en contra de la globalización, la salida de la Unión Europea cuya acción han nombrado como el “Frexit”, mayores impuestos al comercio exterior y por supuesto medidas que limitarían la inmigración. Macron ha señalado como su plataforma política el fortalecimiento de la integración con los países de Europa, reducción de impuestos y hasta una menor intervención gubernamental. Lo que significa que Francia nos muestra el debate que se está dando en el mundo, por un lado el populismo visto en las acciones de Venezuela o los Estados Unidos y por otro, Holanda y Austria donde en las últimas elecciones triunfaron políticos a favor de Europa, aunque con un estrecho margen.

El peso de Francia en la geopolítica no es menor, es un jugador relevante en la Unión Europea, su salida sería la antesala de la caída de este conglomerado de países, por ello, muchos de los propios contendientes y que habían gobernado Francia se están uniendo a Macron, como es el presidente saliente Hollande, quien pertenece a los partidos tradicionales pero reconoce el peligro que significa para su país y todo Europa la llegada del populismo.

Eso es lo que deberíamos estar aprendiendo en nuestro país, como hacer un frente serio ante el riesgo del populismo, pero no sólo partidario, sino con respuestas a la gente, porque el mejor alimento a favor de las ideas populistas es la falta de resultados y un entendible hartazgo de la sociedad. Por eso vemos voces populistas que están haciendo lo que mejor saben hacer, jugar con el cansancio, recoger heridos, descontentos, y donde paradójicamente desde trincheras institucionales y sin darse cuenta se han convertido en promotores del populismo, han fungido como catapulta de estos personajes, por eso la revisión debe ser profunda partiendo de lo que se ha dejado de hacer, porque eso no es más que alimentar a las aves de carroña que están ávidas de errores, no importa el costo.

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*Economista doctorado en Finanzas Públicas. Profesor Investigador. Columnista. Ex Diputado Federal en la LVI Legislatura y Ex Director General de los Talleres Gráficos de la Nación del Gobierno de la República. México

Las Dos Venezuelas

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*Dr. Luis David Fernández Araya

En la república bolivariana de Venezuela se han roto toda clase de esquemas, allá se detiene a la gente  porque se le da la gana a la Guardia Nacional, se ha roto con la libertad de expresión, con la libertad económica, con la libertad de la libre manifestación, con la libertad política, con la libertad social. Por supuesto que a través de la censura a varios medios locales se ha intentado frenar la información que llega al resto del mundo, pero algo es cierto, cada vez es más difícil para el gobierno de Maduro ejercer la censura e intentar tener dos Venezuelas.

Una, la romántica, la bolivariana que de suyo busca la justicia para todos, así lo establece en su Constitución y la otra, la de la realidad, con la mayor crisis social que haya tenido en su historia, con desabasto de productos básicos, largas filas para conseguir alimentos, con una caída de los precios internacionales del petróleo, con una crisis de violencia que tan sólo en 2016 presentó una tasa de 78 homicidios por día, una cantidad avanzada de protestas a diario, con las más altas tasas de corrupción y con agresiones directas al periodismo que no está del lado oficial.

Particularmente, esta última Venezuela le ha apostado a perseguir a la prensa a través de agresiones a diversos medios y periodistas, tal es el caso de la sufrida por la corresponsal Elyangélica González o al medio El Estímulo, el canal de noticias TV Venezuela o a los periodistas franceses Sebastián Pérez y Diddier Barral, de la agencia fotográfica CAPA, y todo eso sucede en aquel país que hace algunos años era llamado Pel sueño americano del sure.

Lo que contrasta con un mandatario que justamente con motivo de la semana santa, envió un mensaje de amor, de la necesidad de cultivar la paz, quien señaló que

del odio y la violencia no viene nada buenod; oportuna declaración de un mandatario que ha enviado a reprimir todo aquello que no esté de acuerdo con su gobierno y cuya asesoría para la buena administración proviene de la voz de un ;pajaritop, con un saldo al día es de al menos 6 muertos derivado de las manifestaciones.

Y está la otra Venezuela, la que tiene prendida las alarmas, la Venezuela real, la de la clase media, la de los estudiantes marchando, la que está pasando hambre, aquella que aunque pocos acepten se parece más a una dictadura moderna o régimen hibrido, que aunque muchos se han negado a aceptarlo existe hambre y de seguir así serán inevitables los escenarios de hambruna.

Aún hay quienes se niegan a ver a esta Venezuela y que defienden a la otra, la de Maduro, diciendo que ahí hay espacio para la oposición, que existen libertad de opinión, que Maduro tiene alta aceptación, que sí se puede salir a la calle, que está lejos de parecerse a Cuba e incluso puede que tengan razón, pero el riesgo de seguir así es que al final sólo quedará una Venezuela, la real.

 

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*Economista Doctorado en Finanzas Públicas. Profesor Investigador. Columnista y Funcionario Público Federal. México

Castigar los Memes ?

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*Dr. Luis David Fernández Araya

El congreso de Tamaulipas se equivocó. Con la aprobación que hizo sobre castigar los “memes” con 2 y 6 años de prisión a quien los genere en contra de un servidor público o institución. Hemos visto dentro de la historia de algunos congresos propuestas ridículas, pero recordemos que lo visto hace 4 días en aquella entidad rebasa con mucho a otras ideas. Sin embargo, el tema de castigar penalmente a los memes no es nuevo, tiene antecedentes desde 2016.
Cuando se es profundamente mediocre para resolver los problemas que más nos atañen prefieres pelearte y castigar al mensajero, cuando pretendes distraer la atención con temas menores, optas por el camino del ridículo público, cuando el político es reducido en miras opta por pegarle al mensajero y no hacer nada para cambiar el mensaje.
Por supuesto que habrá una ola de amparos en contra de estas reformas, por supuesto que habrá más memes en Tamaulipas mostrando a políticos más interesados en su imagen que en hacer valer la libertad de expresión y pensamiento. Es probable que haya un veto o una revisión de parte de diputados y diputadas con algo vergüenza, sin embargo el hecho está ahí y ensombrece más la labor del político.
Nos es la primera vez que vemos esta clase de temas siendo propuestos, existen antecedentes en Sonora, en San Luis Potosí, es decir, no es exclusivo de Tamaulipas, nos habla de algo más profundo: la intolerancia a ser criticado. Si algo sabe un verdadero político es aprender a vivir bajo el examen público, es parte de la naturaleza de su trabajo, más aún en tiempos de mayores tecnologías y más información. Cuando se tiene capacidad de reírse de uno mismo nos aceptamos como parte de un mundo diversos y con propensión a equivocarnos, que vivir en sociedad nos implica estar sujetos a la crítica, a que el otro no esté de acuerdo con nosotros, donde pensar diferente abona al debate sobre los temas públicos, donde las redes sociales ponen su parte en diversidad de ideas y que nos ayudan a garantizar la libertad de expresión.
Por ello lo que estamos viendo nos tiene que llamar la atención de todos, máxime en los lamentables tiempos que estamos viviendo en contra de los periodistas, donde se están cerrando diarios por los niveles de inseguridad. Y todavía cierta clase política se pregunta por qué existe un desprestigio hacía ellos, sólo hay que voltear a ver las absurdas aprobaciones como en Tamaulipas y sopesarlas con el nivel de inseguridad en ese estado.

 

*Economista Doctorado en Finanzas Publicas. Director de los Talleres Gráficos de la Nación. Tesorero Municipal de Tlalnepantla y Huixquilucan, Certificado por el Instituto Hacendario del Gobierno del Estado de México. Diputado Federal en la LVI legislatura.  

 

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La Izquierda en Vilo

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*Dr. Luis David Fernández Araya

Allá por los años 80 en nuestro país se presentó un punto de inflexión en la política mexicana a través de la unión de las izquierdas en la que parecía que arribábamos a una saludable pluralidad partidista. El régimen de ese momento se veía sacudido –para bien- al presentarse en el escenario nacional más opciones políticas para la sociedad.

La izquierda, aquella que aglutinó a varias expresiones daba su primera sorpresa ganando las elecciones en la Ciudad, triunfo que le ha durado durante 18 años seguidos. Sin embargo, hoy están sumergidos en una crisis que se materializó con la pérdida de 14 delegaciones así como la mayoría de la Asamblea Legislativa.

Esa izquierda que se extravió su camino a través de la presencia de grupos tan distantes entre sí y que encontraron una manera de hacerse de una parte de la ideología dividiéndose, fragmentándose y convirtiéndose en tribus que concibieron a la Ciudad de México como un botín hoy están de salida del poder y lejos de sus principios.

Otra muestra no tan lejana de cómo se ha desdibujado la izquierda la podemos ver en el fenómeno neozapatista a través de la figura del Subcomandante Marcos, quien llegó a intentar redimir a un sector históricamente olvidado como son los indígenas. Pero se desdibujó, como lo hizo gran parte de la izquierda mexicana. La izquierda actual, la que sostiene a líderes como Andrés Manuel se ha basado en la idea de un discurso con una gran carga moral y romántica, de salvadores de la nación, aprovechando algunos vacíos que genera la práctica política.

La izquierda o al menos el partido que venía siendo el referente de ésta se encuentra en vilo, donde el episodio vivido en el Senado de la República sobre la disputa de la coordinación del grupo parlamentario sólo es reflejo de la crisis que ahí se vive, donde existe un jaloneo jurídico acerca de los derechos de sus integrantes, su derecho a votar, con lagunas procedimentales dentro de sus propios estatutos, donde pueden votar quienes han renunciado al partido político, pero por otro lado, desde las oficinas centrales del gobierno de la Ciudad de México se toman decisiones sobre el futuro de integrantes del PRD por parte de quienes no son perredistas. Contradicción pura.

El problema es que la otra izquierda está integrada por personajes que tienen el mismo origen, que no son diferentes en cuanto a su manera de hacer política y esto no es sano para nadie, no lo es para un país que está en búsqueda de dignificar la práctica política.

 

* Economista doctorado en Finanzas Públicas. Funcionario Federal. Profesor Investigador y Columnista.

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El Tuitero en Jefe y una Marcha Dividida

Nada va a cambiar a raíz de la marcha del domingo y no lo digo cargado de pesimismo pensando en que no haya servido de nada, no, no vibró México como se esperaba ni hubo unidad alrededor de lo que oliera a la figura presidencial.

Lo que hay que destacar es que más allá de reventadores pagados este domingo, vimos un ejercicio donde se convocó a muchos que antes ni siquiera se habían pensado participantes en alguna marcha y seguro que el magnate que dirige a una administración pública a fuerza de tuitasos se enteró de esta marcha, la denostó y minimizó, pero esto es peccata minuta.

México cuenta con herramientas que de usarse correctamente enviarán a los mercados la señal de que estamos entendiendo el nuevo rumbo de la economía mundial, por ejemplo, tenemos la oportunidad de nombrar al nuevo Gobernador del Banco de México para decirle al tuitero y su equipo que en México sí entendemos de economía, que si entendemos de diplomacia, cuyas áreas siguen siendo herramientas de gobernabilidad y de contrapesos reales del poder.

Las marchas como la vivida el domingo deben de significar algo más allá del grito de unidad que nos hace falta, requerimos de dejar de colgarnos de los migrantes como discurso político al que ahora todos dicen entender; la sensibilidad mostrada por algunos políticos y sectores con los migrantes nos tiene que llamar la atención justo en el momento en que existe la posibilidad de que los repatrien y más de uno los está viendo como votos, no importa en qué calidad regresen a nuestro país mientras voten.

Carne electoral, perorata discursiva llena de los dolores de siempre, lamentos indiscutibles de esta población que durante décadas ha entendido el sufrimiento que contraen al intentar pasar una aduana física, mental y hasta económica que significa vivir del otro lado.

Modo de vida, opción última para quienes saben que este país ha sido privilegio de unos cuantos y que algunos especialistas dicen entender a través de las encuestas y los números oficiales. Los del domingo fueron más allá que clase media marchando, más allá de grupos dividos, también hubo un sector consciente de lo que significaba caminar un poco, emulando al migrante que lo hace por días, intentando sentir lo que significa no alcanzar el Ángel de la Independencia como meta final, sino el sueño americano, como posibilidad de salir de la permanente negación de oportunidades.

En ellos hay que pensar a la hora de marchar, hacía donde sea y a veces hacia ningún lado como nuestros compatriotas los migrantes. Hay que pensar que el mundo o gran parte está en manos de quien cree que se puede dirigir a un país, el que sea, a fuerza de redes sociales, que cree y crea políticas públicas con un tuit.

No, lo cierto es que la realidad, que de suyo compleja va a terminar por rebasarlo, pero es necesario que estos momentos sirvan desde las trincheras individuales o colectivas, tengan o no forma de marcha para detenernos a repensarnos como país, no sólo desde lo material, sino desde lo simbólico, desde nuestros cimientos, desde nuestros fundamentos, donde las marchas sólo sean ese pretexto para mostrar el músculo llamado país, no más, pero tampoco menos.

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La Era Trump


*Dr. Luis David Fernández Araya

No hay mayor oportunidad para los cambios que los retos históricos. Lo que vivimos se inscribe en las áreas para mejorar o perecer. Gobernar en tiempos de incertidumbre debe de ser una manera de entender cómo han cambiado las cosas. La llegada de Trump como presidente tiene diversas aristas, permeadas de un peso relevante de incertidumbre. Hoy ningún analista, economista o politólogo se podría aventurar a decirnos qué nos espera con esta administración.

Parte de la estrategia de Trump ha sido la amenaza, sin decir con claridad cuándo o cómo le va a hacer para cumplirla, me refiero a lo que pasará con el TLC, su política migratoria, las medidas arancelarias, es decir, su relación con México y el mundo.

Se ha dicho que este periodo histórico que estamos viviendo medirá la capacidad de México de fortalecerse, “que México volteé a ver a México”, además de ello veremos de qué están hechos nuestros representantes, capacidad de explicarle el por qué a los Estados Unidos les conviene un vecino fuerte, capacidad de hablarnos de tú, capacidad de explicarles que al final, con o sin ellos México está llamado a su fortalecimiento.
Existe incertidumbre sobre las medidas en la política comercial que asumirá con tintes de neonacionalismo y no porque esto último sea malo, sino porque estamos ante un presidente que por ignorancia o estrategia no ha dejado ver con claridad por dónde van sus propuestas, ha sido ambiguo con las fechas, un día dice que el dólar fuerte no conviene a los EU y sin embargo hace lo contrario para que esto no suceda. Estamos viendo una política llena de incertidumbre, que bien se puede comparar al comportamiento que ha tenido nuestra moneda: errática.
No sólo estamos ante el cambio de rumbo económico del país más poderoso, ante el probable cambio y fin de la globalización, pero opciones existen, lo que no debemos de permitir es que nos invada el miedo por encima de la incertidumbre.
No estoy diciendo que debemos acostumbrarnos a ello, a esta forma de hacer política de 140 caracteres, donde el actual mandatario un día se lanza contra la prensa y el otro contra las protestas, ese no es el problema, el problema es que no estábamos preparados –sociedad y gobierno- a negociar con alguien que ha encontró en el discurso del miedo la forma de hacer política y que lo hizo ganar; el verdadero peligro no es si cumple o no con sus promesas de campaña, el riesgo, lo relevante es que no estemos preparados, que no hayamos entendido lo que significa gobernar en medio de la incertidumbre, en la era de Trump.

*Economista doctorado en Finanzas. Profesor investigador, Diputado Federal en la LVI Legislatura y Funncionario Público.

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La Real Economic

La real economic
*Dr. Luis David Fernández Araya

Empezamos mal el 2017. Esto no es un anuncio catastrófico ni con el fin de alarmar a nadie. Me refiero a la materia económica. La constante caída de los precios del petróleo, el aumento del precio del dólar, los impactos aún por ver de la caída en el crecimiento de la economía China, la especulación de los países productores de petróleo, el impacto en los mercados bursátiles del mundo, entre otros, nos dejan ver lo que el responsable del Banco de México, Agustín Carstens, calificó en el diario británico Financial Times como un golpe que puede ser potencialmente grave y un ajuste violento.

No pueden ser buenas noticias. Y no pueden ser porque si bien se han hecho esfuerzos y nuestro país cuenta con fundamentos macroeconómicos para hacer frente esta situación el problema es de orden global, donde los buenos deseos no solucionan los embates económicos. Este tiene que ser un llamado que nos convoque a todos, no sólo a los especialistas en la materia, sino también a la clase política, al sector empresarial, a organismos no gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, sociedad, porque de no hacerlo, cuando se sientan los primeros efectos (quizá en lo inflacionario) nos tomará de sorpresa y comenzará la búsqueda de culpables.

La sacudida que viene nos debe llamar no sólo al acuerdo de todos, sino a revisar las respuestas que en materia económica daremos, yendo a los libros sí, pero sin casarnos con las recetas económicas y las tesis académicas que muchas veces no tienen nada en común con la realidad mexicana. Cierto, no es tiempo de improvisar pero si de comenzar a pensar la economía mexicana tal como lo cita Jaques Rogozinski, usando la “real economic”, esto es, pensar políticas económicas basadas en nuestros intereses, necesidades, realidades, cultura definida en tiempo y espacio.

Claro, sin perder de vista que estamos en la franja de países llamados emergentes (con lo discutible que puede ser el término), y necesitamos nuestro propio tratamiento, dejando de copiar experiencias que han triunfado o estabilizado economías en otras latitudes. Haciendo a un lado la aplicación de modelos económicos “per se”, reconociendo que nuestro país no es una cocina a la que se le aplica una receta y resulta un platillo para 120 millones de mexicanos. Ya hemos rebasado la etapa de duras políticas económicas recesivas con cargo a la población aún a cuesta de una baja inflación. Hoy la idea es pensar en global, sí, pero acompañarlo de un mayor crecimiento económico. Así debemos de atacar el embate que se viene.

Las Fallas del Gasolinazo

Las fallas del gasolinazo
Las posiciones sobre el alza en los precios de la gasolina parecerían, en una mirada rápida estar a favor de que dicha acción fue un desatino. Pocas voces se han alzado –con argumentos más sólidos- para afirmar que este proceso es duro pero es el correcto.
Sin embargo, dentro de la situación que prevalece presenciamos errores de todos tipos. Los primeros de interpretación y de información sobre el proceso de subida de estos precios. Se ha hecho una lectura equivocada y no estoy diciendo aquí que no vayan a tener impacto en las familias y en los niveles de precios, sin embargo, la estrategia de comunicación desde los decisores falló, falló porque no fue capaz de generar información precisa a la sociedad, por lo que fuimos víctimas de un bombardeo de especulaciones, de quienes lucran con la ignorancia, promovida desde algunos partidos de oposición y hasta de sectas en redes sociales, que incluso una de ellas ha aceptado haber sido pagada por un partido, quien reconoció además haber viralizado la en redes la frase #SaqueaUnWalmart, generando una sicosis no vista antes. Confirmado lo que el sociólogo polaco Bauman –aquel que acuñó el concepto de modernidad líquida- decía que en la actualidad la gran tragedia es que mucha gente quiere un cambio pero se sabe incapaz de lograrlo.
Se falló porque no se logró posicionar en la sociedad un argumento a todas luces sólido. Los subsidios son dañinos para cualquier economía, generando ineficiencia y no reflejando el precio real de los bienes y servicios, en donde un subsidio como el de la gasolina termina por beneficiar a las personas con el decil más alto de ingresos.
Se falló porque la estrategia de contención de una decisión de este tipo no se valoró en su justa medida, se minimizó el riesgo, se permitió que el rumor y el desconocimiento se apoderaran de la población. No hubo coordinación entre órdenes de gobierno en cuanto a la ola de saqueos, rapiña, delitos que nunca se habían visto en el país.
Cuando el desconocimiento se junta con la desinformación se generan escenarios como el vivido, en el que esta mezcla peligrosa no debe ser minimizada y adjudicada sólo a grupos políticos opositores, sino que debe de enseñarnos que existe una molestia política, pero que no está siendo atendida a través de mensajes adecuados a la sociedad, mensajes de sensibilidad a la gente, que generen confianza, más allá de las medidas de siempre. Se falló porque no hubo una estrategia verdadera de explicación que diera respuestas de fondo a la molestia social, que no proviene del gasolinazo el cual sólo sirvió de catalizador.

Dr. Luis David Fernández Araya
*El Autor es Economista, Doctorado en Finanzas, Profesor Investigador de Varias Instituciones Públicas, Privadas y Funcionario Público.
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El Nuevo Cardenal Mexicano y los Equilibrios Necesarios

En tiempos donde se han puesto en duda los modelos económicos, formas de hacer política, donde el mundo da un giro en cuanto a la manera de mirar al libre comercio, donde la nación más poderosa manda un mensaje y nos dice que ese modelo si bien no está muerto tampoco es la respuesta, donde los países comienzan a voltear a hacia sus propias naciones y revisan sus fundamentos, contamos con un suceso que viene a refrescarnos la necesidad de nuevos balances entre la vida pública y social de México. Me refiero al nombramiento como Cardenal de Carlos Aguiar Retes por parte del Papa Francisco, el cual viene a ser adecuado por los tiempos de definiciones y cambios de rumbo del mundo y de nuestro país.

Es un Cardenal que reconoce la necesidad de transitar a través de un dialogo entre las instituciones, que reconoce su importancia, un Cardenal del dialogo, que sabe hacerlo, que ha sido el puente entre la iglesia católica y el Estado mexicano. Él mismo lo señala menciona la necesidad de “establecer relaciones internacionales, pero también internamente en México”.

La recepción de la birreta y el anillo cardenalicio por parte del Papa al nuevo Cardenal representa no sólo ese elevado acto de compromiso ante la iglesia católica, sino el tan necesario papel de equilibrios entre la vida pública y social que se requiere en México.

Su nombramiento viene a aliviar a esa parte de la sociedad que exige una iglesia más inteligente, actualizada, acorde a lo que el Papa Francisco ha declarado sobre temas sensibles como el aborto y su perdón. Esa es la línea doctrinal que traerá alivio a ese sector social que exige una iglesia pragmática, pero con una voz crítica y pertinente. La del Cardenal Aguiar lo es.

He tenido el honor de conocer su trayectoria, desde mi paso como Tesorero en el municipio de Tlalnepantla, donde se encuentra su arquidiócesis y me compartía desde esos años su inquietud sobre temas torales como la corrupción, la pobreza, el aborto, las políticas a favor de los desamparados, con la voz fuerte y clara que lo ha caracterizado. Tuve el mismo honor de estar ahora en su nombramiento, de acompañarlo a Roma, de ser testigo de la calidez del papa Francisco con todos los nuevos cardenales, que recibieron las recomendaciones precisas sobre temas tan sensibles para el mundo y en particular para los mexicanos. Permitiéndome hacerlos propios, recibiendo con responsabilidad el mensaje y como no hacerlo si precisamente durante este viaje me ha compartido la importante tarea que le ha encomendado el santo padre sobre la atención de la problemática de los migrantes en el mundo y en particular en México, tema que se está replanteando con más fuerza después del triunfo de Donald Trump. Estoy cierto que el nombramiento no sólo es oportuno para la iglesia católica, sino constituye un alivio para estos tiempos que estamos enfrentando.

Dr. Luis David Fernández Araya
*Economista Doctorado en Finanzas Públicas. Profesor Investigador de diversas instituciones tanto públicas como privadas. Funcionario Público Federal

2017 : Eleccciones en el Estado de México

En la antesala de las elecciones locales más importantes antes de las de orden federal se encuentran las del Estado de México, bastión principal del partido en el poder y como es de esperarse se comienzan a barajar nombres, posibles alianzas, candidatos, es decir, comienza el desfile de especulaciones sobre quiénes serán los ungidos.

Mucho se ha oscilado sobre la consecuencia de que el PRI pierda el Estado de México, como una relación directa entre ésta y el resultado en el 2018.

Pero el verdadero debate, más allá de los cálculos políticos, es el de las ideas, el de las propuestas, el de la problemática que existe en aquella entidad y una en particular que tiene que ver con la relación cotidiana con la Ciudad de México, me refiero a los servicios que se proveen entre ambas entidades, una relación que debería de ir más allá de partidos políticos, donde el vínculo entre ambas entidades no ha producido resultados a favor del ciudadano que a diario viaja de un punto a otro por cuestiones relacionadas con los servicios de salud, de educación, de trabajo, ciudadanos largas horas en el tránsito porque pocos le han entrado al tema.

En ese sentido, a mi parecer una de las servidoras públicas que le ha venido entrando al tema es la actual secretaria de Educación del Estado, la senadora con licencia Ana Lilia Herrera Anzaldo, a quien han señalado como posible candidata, como una opción natural y de peso real.

Dentro de su trayectoria hay que reconocerle que ha estado atenta y sensible con los temas que tienen que ver con el Estado de México, como es el de la violencia contra las mujeres en particular, el siempre doloroso feminicidio, esto aunado a su trabajo como secretaria de Educación, labor que ha realizado con diálogo permanente con el magisterio de la entidad, quienes en conjunto le han entendido muy bien al tema de la reforma educativa y están obteniendo buenos resultados, redundando esto en estabilidad educativa para el Estado de México.

Además de esto ha dejado ver su preocupación por el tema de la movilidad y para alguien como ella que vivió alrededor de 20 años en Ecatepec, Estado de México, entiende lo que significa trasladarse a diario a la Ciudad para estudiar, sabe lo que significa en términos de inversión y tiempo.

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Porque si queremos darle el carácter público a las políticas deberíamos de empezar por atender el tan postergado tema de las condiciones de transporte, porque estamos convirtiendo a los caminos entre el Estado de México y la Ciudad en verdaderos estacionamientos, basta ver los rostros de frustración de quienes a diario viajan a la Ciudad y que ven pasar el tiempo y los gobiernos sin que exista una solución integral. Por eso estaremos esperando que quienes le apuesten a dirigir el Estado de México cuenten con la altura para solucionar los temas que aquejan a los mexiquenses, pero con seriedad y capacidad de diálogo.

Dr. Luis David Fernández Araya

*Economista Doctorado en Finanzas Públicas. Profesor Investigador de diversas instituciones tanto públicas como privadas. Funcionario Público Federal

Paquete Económico 2017

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*Dr. Luis David Fernández Araya

A la oposición partidista le pareció que la propuesta económica para el siguiente año no era de su conveniencia, le pareció que se estaban golpeando rubros relevantes, sin embargo, si algo tiene es que es un llamado a la responsabilidad de todos los actores políticos, particularmente a las y los diputados de la oposición, con especial énfasis en el PAN, PRD y Morena quienes deberán de anteponer los intereses del país a los propios.

No es sencillo para ellos reconocer que la propuesta refleja la compleja situación que se está viviendo, pero que tiene ante todo la prioridad de proteger la creación histórica de empleos y la protección social que tanto trabajo ha costado construir durante el presente sexenio, particularmente aquella destinada a la población más vulnerable que termina siendo quien más reciente los embates económicos ya sean de origen interno o externos como es la reciente situación económica mundial.

Puede no ser la propuesta más popular pero si la más responsable, porque buscar el superávit primario pretende enviar un mensaje de certidumbre a los inversores y con ello se protegería el nivel de inversión del país; buscar una reducción y estabilidad en la deuda pública también es una necesidad relevante dado los altos niveles recientes y esto se convierte en un llamado para que el gobierno federal tome cartas en el asunto.

Apostarle por una inflación manejable también resulta prudente económicamente; proyectar un precio del petróleo de 42 dólares con coberturas de por medio significa que se le está entrando al tema de forma responsable, pero esta responsabilidad no sólo debe verse reflejada en el partido en el gobierno, en sus instituciones, sino también en la oposición a quien no le ha quedado de otra decir que la propuesta económica tiene tintes políticos.

Me permito recordarles a aquellos que están haciendo llamados para hacer una defensa del presupuesto desde el Congreso y “la calle” a que sean responsables discutiendo con elementos y recursos técnicos que den prioridad a las necesidades de las y los mexicanos, que lo hagan sin tergiversar la realidad, que se olviden de las próximas elecciones y dejen de creer que todo lo que se propone es en su contra. Basta de enviar los mensajes incorrectos o de intentar confundir, la propuesta está priorizando los principales problemas, es responsable debido a las condiciones económicas externas que se viven.

*Economista Doctorado en Finanzas Públicas. Profesor Investigador de Diversas Instituciones Públicas y Privadas. Funcionario Público y Columnista.

Lo Sano del IV Informe

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Dr. Luis David Fernández Araya

Desde cualquier óptica el cambio en la forma del informe presidencial viene a bien para este país y hacerlo frente a las y los jóvenes no sólo es necesario sino oportuno.

Para algunos sectores esto es una afrenta, les significa un desplazamiento porque históricamente habían sido invitados y considerados, era todo jaloneo para saber quién asistía, como una señal de cercanía con el Presidente en turno.

Esta nueva forma no significa que se esté dejando de rendir cuentas frente al Congreso, a la nación, sólo se está rescatando y tomando en cuenta a un sector relevante como es el de los jóvenes. Pero tampoco tiene que ser sinónimo de un día de campo, es decir, no por ser jóvenes podemos pensar que no estarán a la altura de los temas nacionales, pensar así es desacreditarlos.

La rendición de cuentas continúa, el Congreso o cualquier sector tendrá acceso a los resultados informados, sin embargo sólo alguien sesgado podría señalar que pasar de un ritual tlatoánico a un ejercicio frente a 300 jóvenes es incorrecto; por el contrario, el formato propuesto es un mensaje de que en este país no sólo se gobierna para los poderes fácticos, sino donde los jóvenes importan, donde se les está reconociendo como esa voz cierta y fuerte, que también le entran al debate, que también opinan, que también está interesados en los temas nacionales y que traen propuestas.

Hace no muchos días un periódico de circulación nacional publicó una encuesta sobre los temas que les interesan a los jóvenes en los que resaltaba que la política no era uno de ellos, me permito disentir de estos resultados porque la realidad nos ha mostrado que las y los jóvenes son cada vez más participativos, más informados y más críticos (cierto, hoy se cuentan con más herramientas de comunicación).

No está mal dejar un lado la pompa y ceremonia a la que se nos tenía acostumbrados, porque si bien el informe venía siendo ese acto alrededor de la figura presidencial y con excesos como el culto a la personalidad, con este nuevo formato se logra superar lo que hace 10 años Felipe Calderón hizo exclusivamente como una decisión política para no pararse frente al Congreso, para pasar ahora a un formato donde lo que importa no es la figura presidencial sino los jóvenes, donde serán ellos y ellas quienes harán las preguntas, donde les toca ser los protagonistas del informe.

Doctor en Finanzas Públicas. Funcionario Federal. Profesor -Investigador y Columnista

Y a los Niños Quién los Protege?

Podrán argumentar lo que quieran los que forman parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, que la reforma educativa tiene todo menos estar destinada a la educación, que es una reforma laboral, que se transgreden sus derechos, que mientras no se derogue la reforma educativa seguirán las marchas y los bloqueos, que podrán seguir “trasquilando” a quienes no marchen con ellos, que seguirán afectando la economía de las zonas bloqueadas, que es una reforma para que se termine la gratuidad en la educación y se cobren hasta los útiles escolares, que al final se va privatizar a la educación…

No, lo que menos les importa son los 27.4 millones de niños y niñas de educación básica que deben estar arrancando el presente ciclo escolar, no, a ellos y ellas les interesa los privilegios que todo mundo sabe que tienen pero se han resistido a renunciar.

Al final de todo el tema educativo lo que menos les interesa son las y los niños, y esto es un despropósito de todo tipo, particularmente económico porque con ello le están coartando a estos niños y niñas la posibilidad de acceder a un mejor futuro, abonan para que no puedan salir de esa espiral de pobreza en la que muchos están inmersos, se pudre su esperanza, se continúa alimentando los círculos de escases y de miseria. Quienes se dicen defensores de la educación, los de la Coordinadora, están dejando pasar la oportunidad de brindarles a nuestros niños y niñas una opción mejor. Muchos de los padres y madres de familias lamentablemente crecieron bajo condiciones de pobreza y los que encabezan la Coordinadora cargarán en su conciencia haber engrosado las filas de la miseria, del desempleo, de analfabetas, paradoja absoluta de nuestros días: los propios maestros terminarán por coartarles las posibilidades.

El gobierno federal sabía de antemano que habría resistencia, que no resultaría sencillo, eran costos calculados para un gobierno con un papel reformador, pero si hoy se puede obtener una conclusión de todo lo acontecido, es precisamente que la resistencia no ayuda al objetivo principal de cualquier sistema educativo.

Basta con preguntarle a cualquier madre o padre de familia de los estados donde la resistencia ha sido mayor, donde muchas escuelas permanecen cerradas, si comparten que sus hijos dejen de asistir a la escuela por una serie de argumentos que quienes lo encabezan tampoco lo entienden. Habría que esperar si están a favor de coartarle el ciclo escolar a sus hijos, la oportunidad del aprendizaje, de contar con más opciones. Por eso es inevitable concluir que al final, a la Coordinadora lo que menos les interesa es la educación como vehículo para arribar a mejores oportunidades de desarrollo personal y de país. En todo caso usan el chantaje y condicionan el dialogo con las autoridades, anteponiendo todo, menos a los niños y niñas mexicanas.

twitter: @luisdavfer